Colaboradores
¿Apostando todas las cartas al 2021?
Por Liliana Zentella, Colaboradora de Empresa Positiva y co-fundadora de la iniciativa Potencial Valiente
El año nuevo llego y con ello muchas esperanzas con él, en especial que llega lleno de expectativas altas para muchas personas, pero ¿a qué se debe? Considero que desde pequeños a muchos nos enseñaron que cada año nuevo debe ser excepcional y sí, pero si alguien hubiese pensado lo contrario el año antepasado (2019), se le hubiera tachado de negativo y poco agradecido, ya que nadie imaginaba lo que viviríamos en el 2020. En fin, no les hablaré sobre el duro año que todos pasamos.
De lo que si les hablaré es de todas esas cartas (expectativas, sueños, anhelos) que le estamos dando a este año, pero creo no es correcto apostarle todo, como en un juego de póker siempre hay, o tenemos, un poker-face y es lo que debemos hacer, es decir, ir con tiento sobre el andar de este año, sobre las esperanzas y retos que vendrán, estamos tan habidos de convivir, de conversar en un ambiente que no haya una pantalla de por medio, de andar por la calle con la seguridad y libertad de que no estamos expuestos, todas esas actividades que eran tan normales, y cero apreciadas, tanto que hoy se han vuelto el objeto de deseo, y nos hacen pensar que este año será el que nos salvará. A lo mejor sí, probablemente no, lo único que quiero es que al final del presente texto pienses que todo aquello que le cargues a este año, en gran medida, dependerá de ti y no del año que llego. Es muy sencillo que finquemos responsabilidad a terceros sobre nuestras acciones y decisiones, y más bien creo que es el momento perfecto de tomar la responsabilidad de ello. De qué forma, pensando que la solución a algún tema que nos aqueja es total y absolutamente nuestra responsabilidad, por ejemplo, estar convencidos de que la suerte viene de la mano del color que usemos una prenda mmm… not, dependerá de cómo lo afrontemos, eso no quiere decir que no pensemos o pongamos esperanzas en algo, sino todo lo contrario, pero esas esperanzas no harán magia por sí solas, siempre se necesitará de nuestra intervención. Con este texto quiero que pienses que todo es y será posible en la medida en que trabajes por ello, las ganas y el esfuerzo que pongas, eso se convierte en perseverancia, fuerza, ya que son los “amuletos” que harán que las cosas sucedan.
Sobre todo, dejar claro que este año pintará del color que desees que pinte, podrá estar lleno de matices muy grises, como una tarde de verano con lluvia o una gama de tonos brillantes como la luna llena de octubre. Si existe la creencia de que los amuletos son poderosos, imagina amuletos reales y tangibles, así como los propósitos, debemos tener objetivos que encaminen y lleven a una meta, con un resultado que permita a todas esas cartas participar, jugar tal cual y como lo hacemos con las manecillas del reloj cuando marcan las 00:00, volvámonos expertos en manejar esas cartas para que jueguen a nuestro favor, que las acomodemos conforme sea necesario y, sobre todo, que le apuesten a lo que esperamos. Recordemos que todos los días tenemos la oportunidad de comenzar nuevamente o seguir haciendo crecer ese sueño, objetivo o propósito.
¿Tienes listo tu juego de póker? Recuerda que las cartas se acomodan para lograr la mejor mano. Deseo para ti que estas leyendo este texto, que el año este lleno de muchas cartas para que juegues, pero, sobre todo, que apuestes a ti mismo, que aprendas y especialmente que disfrutes, porque si algo nos dejó claro el año pasado, es que nada está escrito.
Liliana Zentella
Colaboradora de Empresa Positiva y co-fundadora de la iniciativa Potencial Valiente
Colaboradores
Sabes lo que vale tu dinero, hasta que te dicen que lo perdiste…
Por Federico Vázquez Elizondo
Los contratos de inversión y negocios de riesgo, no son nuevos; generalmente contienen el ingrediente de “atractivos” rendimientos. Las nuevas propuestas de cripto y su auge, atraen a nuevos jugadores en la apuesta de tener mejores frutos que la banca tradicional de ahorro o de inversión “segura”.
Si te invitan a ser inversionista de un proyecto de alto rendimiento, siempre pregunta por tu contrato, y dentro de las condiciones, revisa el riesgo de perderlo todo, o en su caso, de poder recuperarlo.
Es común escuchar el refrán “el que no arriesga, no gana”, solo agregaría, para arriesgar en la vida, debes haber “entrenado” tus habilidades para reaccionar de inmediato ante el riesgo inminente, eso opera para tus actividades que impliquen un contrato, (incluido el matrimonio, sin “noviar” primero, asumes todos los riesgos).
Lee siempre tus contratos, y si te da flojera, acércate con los profesionales antes de poner en riesgo tu patrimonio.
El autor es Director de Grupo Santa Sofía, cuenta con un Doctorado en Administración Internacional, Maestría en Derecho de las Telecomunicaciones y TICs, así como una Maestría en Derecho de los Negocios.
Federicovazquez@gruposantasofia.com
Colaboradores
La universidad de la vida
Por Dr. Francisco Cuauhtémoc Frías Castro.
Hace varios años, en el contexto de una campaña política, un líder obrero, expresó que él no tenía título universitario, agregando que se había formado en lo que denominó “Universidad de la vida”. Reflexionando sobre esta expresión, desde luego, la interpreté en distintas maneras; en forma inicial pensé que el personaje político intentó con la frase aludida, justificar ante la sociedad su falta de estudios universitarios, aún cuando el cargo no requería de título académico alguno; después creí que se trataba de colocar el factor experiencia como elemento esencial de quien aspira a ocupar un cargo público; hoy, con el transcurrir de los años, estoy convencido que esa expresión tiene un significado más profundo y de mayor impacto en la formación integral de las personas, incluso sobre la formación académica.
Agrego que para llegar a esta conclusión, lo hago incluyendo en mi personal consideración, la reflexión sobre otra expresión, aludida con cierta frecuencia en el ámbito educativo, sobre todo al estar frente a padres de familia, esta expresión es “el hogar es la primera escuela y esta (la escuela), es el segundo hogar”.
Estoy consciente de que ambas expresiones tienen para cada persona, múltiples interpretaciones, sin embargo, el ámbito de consideración es tan amplio, tanto como el concepto mismo de educación, que solo me ocuparé del que a mi juicio es importante precisar, que es el que se refiere a los “buenos hábitos”.
Sin duda que el término educación es tan amplio y complejo, que incluye los aprendizajes escolares y también los que se adquieren en el hogar y en la convivencia social. El deslinde de cada ámbito no es tarea fácil, mucho menos asunto concluido; dicho lo anterior, cito expresiones que nos ilustran sobre este tema, atribuidas al ex presidente de Uruguay José Mujica, “no le pidamos al docente que arregle los agujeros que hay en el hogar”, agregando, “En la casa se aprende a: saludar, dar las gracias, ser limpio, ser honesto, ser puntual, ser correcto, hablar bien, no decir groserías, respetar a los semejantes, comer con la boca cerrada, no robar, no mentir, cuidar la propiedad y la propiedad ajena, ser organizado y, continúa, en la Escuela se aprende: matemáticas, lenguaje, ciencias, estudios sociales, inglés, geometría y se refuerzan los valores que los padres y madres han inculcado a sus hijos.” Hasta aquí la cita.
En otras palabras, el legado de padre y madre, se sustenta en su propia herencia, recibida de sus progenitores, y es lo que acompaña al concepto “Universidad de la Vida”, siendo tan o más importante que el aprendizaje escolar en la formación de cada persona.
Hoy, el sistema educativo está en el centro del debate nacional respecto de aspectos que poco impactan la calidad educativa, sin ocuparse de la parte del aprendizaje extra escolar, sustancial en la formación de los educandos. Corresponde a padres y madres cumplir con su parte y sentirse graduados de la “Universidad de la vida”.
El autor es Doctor en Derecho con amplia experiencia en el sector público y privado.
Colaboradores
Sé una persona positiva y sé optimista
Por Jorge Cárdenas
Alguna vez escuché la frase, como la del titulo de esta lectura: “Sé una persona positiva y sé optimista”… ¿pero realmente que es ser positivo? ¿acaso ser optimista influye en mejor forma en nuestra vida?
Todos buscamos lo mejor para nosotros pero, ¿que tanto hacemos para cambiar nuestra situación o sencillamente estamos consientes de que nuestra actitud ante la vida puede influir para bien o para mal nuestra existencia?
Primeramente definamos que es “ser positivo” y que es “ser optimista” entonces podremos comprender si son sinónimos o si realmente existe alguna diferencia entre estos dos términos que escuchamos muy a menudo.
Sin entrar en detalles técnicos, esto sería para mi lo que es el ser “positivo”: Es alguien que ve lo agradable del todo, vive y siente el presente, sabe que no todo es perfecto, preciso, pero sin embargo, ve o busca la oportunidad, para aprovecharla y tener un mejor futuro. Tener una mentalidad positiva es sinónimo de fortaleza mental. Es tener flexibilidad y estar consiente que se puede presentar un cambio, un aprendizaje en cada situación, en pro de seguir avanzando, para así lograr el objetivo previamente establecido. Ser positivos es estar consiente que la estabilidad no existe, en cualquier momento se puede presentar el caos, entonces una persona positiva buscará resolver de mejor manera para así convertirlo en experiencia.
Si pudiera mostrar un ejemplo, como arquitecto sería este: Mi cliente me contrata para elaborar su proyecto. Estoy consiente de que puede haber cambios. Tal vez el resultado no será el que como arquitecto haya pensado desde un inicio pero estaré abierto a recibir nuevas opiniones que dentro de mi burbuja de arquitecto no podía ver. Entonces trataré de publicar y promocionar el resultado del proyecto para atraer nuevos prospectos.
En cambio, “ser optimista” es crear expectativas donde todo “está bien”. Se vive en un mundo irreal donde se desea la perfección, donde no ocurra nada no planeado. No existe el “plan b”. Ser optimista no acepta flexibilidad porque -en teoría- todo “saldrá bien”. Todo es cuadrado y no existe el constaste de colores, ni siquiera entre el blanco y el negro, solo desea que sea el tono que lo conforte según sus planes. El optimismo tiene como frontera una línea muy delgada el deseo y la frustración.
Mostrando el mismo ejemplo anterior. “Ser optimista” sería algo así: El cliente quiere un proyecto. Deseo que el cliente acepte mi propuesta. No habrá cambios y el resultado final será tal como me lo imaginé. Siendo optimista, tendré más clientes y todo “saldrá bien”.
Entonces, ¿que actitud debemos tomar ante la vida? “Ser positivo”, “ser optimista” ¿o ambas?
Ambas definitivamente se descarta porque entre los dos términos se contradicen. Ambos actitudes pueden coexistir con apenas rozarse pero sin llegar a mezclarse. Entonces, ¿preferimos vivir en un mundo real o en un mundo de deseos donde todo estará bien? Ambas son actitudes completamente válidas pero la primera te prepara mejor ante la vida. Te crea una armadura mental. Eres un imán para las demás personas. Aun así, nunca criticaré el optimismo, porque alguna vez cada uno de nosotros deseamos que todo “salga bien”. Al fin y al cabo ese es el propósito de nuestra vida: Que al final de nuestro tiempo todo “salga bien” para nosotros y los nuestros.
Me rebota esta frase una y otra vez en mi mente: “Sé una persona positiva y sé optimista”. Trato de ser “positivo” pero evito ser “optimista”. Trato de abrirme al hecho que puedo resolver cada situación conforme se vaya presentando pero intento no hacerme expectativas de cómo pueden suceder las cosas. Entiendo de que no todo “saldrá bien” pero estoy consiente que aprenderé y seré mejor persona para así aprovecharlo en un futuro.
Y tu, ¿quieres “ser positivo” o “ser optimista”?
Jorge Cárdenas
Jorge Cárdenas es arquitecto, fundador y actual director de Diez y Nueve Grados Arquitectos. Empresa dedicada al diseño y construcción de diversos proyectos inmobiliarios. Es egresado de Lic. de Arquitectura en la Universidad Regiomontana.
-
Buenas Noticias5 años agoReconoce el Consejo Mundial de Boxeo a médico regiomontano con el cinturón Héroes de México WBC, por su heroica labor luchando contra el COVID-19
-
Colaboradores6 años agoRESCATEMOS LO POSITIVO HACIA UN NUEVO CAMINO
-
Buenas Noticias3 años agoDan subsidiarias de TTX en México refrescante sorpresa durante días de calor extremo
-
Buenas Noticias6 años agoAsume Clelia Hernández la Dirección General de la Iniciativa Nuevo León 4.0
-
Buenas Noticias3 años agoInvita Club Tigres a migrantes hondureños al partido contra Motagua
-
Innovación6 años ago¿Cómo reconectar con la parte humana después del confinamiento?
-
Buenas Noticias4 años agoApoyan industriales del juego a Bomberos Nuevo León
-
Buenas Noticias6 años agoIniciativa Nuevo León 4.0 cumple 3 años transformando digitalmente a las empresas
